
El nuevo puente atirantado sobre el río Jundiaí, en Brasil, se ha convertido en una infraestructura estratégica para la mejora de la movilidad urbana del municipio. La obra destaca por su pilono central de 43 metros de altura, que sostiene la estructura mediante un sistema de atirantamiento a ambos lados. Para su ejecución, ULMA suministró cerca de 400 toneladas de equipos y soluciones adaptadas a las diferentes fases constructivas y a las exigencias técnicas del proyecto.
Entre las soluciones empleadas sobresale el sistema MK, cuya capacidad de carga, modularidad y versatilidad permitió configurar estructuras en forma de cercha, encofrados verticales VMK y consolas de trepado BMK. Gracias a la posibilidad de premontar las estructuras antes de su instalación, se optimizaron los tiempos de ejecución sin comprometer la estabilidad ni la calidad de la obra. A estas aplicaciones se sumaron otras soluciones como el encofrado modular COMAIN, la cimbra T-60 y los sistemas de andamio y escaleras BRIO.
Además del suministro de equipos, el acompañamiento técnico de ULMA desempeñó un papel fundamental durante todo el proyecto. El equipo especializado proporcionó asesoramiento continuo en la planificación, el montaje y el control estructural de los sistemas utilizados, contribuyendo a garantizar la seguridad, la eficiencia y la correcta ejecución de cada fase de la construcción. Esta colaboración ha permitido afrontar con éxito los retos de una infraestructura de gran complejidad técnica y relevancia para la ciudad.
